Aromas de azahar en la Ribera Valenciana
Siguiendo las antiguas acequias y los caminos de alquería, el aire se vuelve naranja y miel. Los campos invitan a detenerse, observar abejas trabajando y saludar a familias que cuidan cada árbol como herencia viva. Lleva calzado cómodo, pregunta antes de entrar y respeta los márgenes, porque los brotes tiernos son promesa de verano.